Doña Sara Acevedo, la heroína solidaria que refrescó a hinchas en la final de la Sudamericana
Un gesto de solidaridad que conmovió a todos
En pleno Barrio Obrero, en un caluroso sábado de 37°C, doña Sara Acevedo, una mujer de 79 años, decidió hacer historia con un simple pero poderoso acto de bondad. Mientras miles de hinchas de Racing y Cruzeiro recorrían las calles de Asunción antes de la final de la Copa Sudamericana 2024, ella, preocupada por la sofocante temperatura y el agotamiento de los visitantes, tomó una decisión que no pasó desapercibida. Con una manguera en mano, comenzó a refrescar a los aficionados que pasaban frente a su casa en la calle Lomas Valentinas, entre Estados Unidos y Parapití.
“No podía quedarme de brazos cruzados viendo cómo la gente sufría por el calor. En honor a mi marido y a mi nieto, que son muy futboleros, decidí ayudarlos”, expresó Sara. Su gesto solidario rápidamente se viralizó, convirtiéndose en un símbolo de la hospitalidad paraguaya.
Agua, hielo y corazones abiertos
La acción de doña Sara no se limitó a la manguera. Junto a sus hijas y su nieto, vació su heladera para entregar agua, gaseosas y hielo a los hinchas necesitados. “Dimos todo lo que teníamos. Vimos personas que se desmayaban por el calor, y mi hija incluso trajo almohadones y paños fríos para reanimarlos. Fue un día agotador, pero gratificante”, recordó emocionada.
Los aficionados, muchos de ellos extranjeros, quedaron sorprendidos y agradecidos por la calidez de la gente. “Mi mamá siempre decía que nunca mezquinemos el agua ni la comida. Ese ejemplo lo llevo conmigo y lo practico siempre que puedo”, comentó Sara, al recordar las enseñanzas de su madre.
Un momento de tensión en medio de la fiesta
No todo fue alegría ese día. Según relató Sara, la llegada de la policía con balines de goma y gas lacrimógeno generó pánico entre los hinchas y vecinos. “Había señoras mayores y gente que se desesperó. Algunos buscaron refugio en mi casa”, mencionó. Sin embargo, esta situación no apagó el espíritu solidario de la doña, que continuó ayudando a los afectados.
La hospitalidad paraguaya como ejemplo
Los videos del acto de Sara se volvieron virales en redes sociales, donde fue apodada “La mujer solidaria”. Para muchos, ella representa el verdadero espíritu paraguayo: generoso, hospitalario y siempre dispuesto a ayudar. “Ellos me agradecieron muchísimo. Eran muy amables y educados”, dijo Sara, recordando los momentos compartidos con los hinchas.
