El secreto para una mejor resistencia

La tendencia del slow running

El slow running cobró popularidad en plataformas como TikTok, convirtiéndose en una forma accesible de acercarse al running. Aunque a muchos les puede parecer que correr rápido es la única forma de disfrutar de esta actividad, la realidad es que correr despacio tiene grandes beneficios para la salud y la resistencia.

Una de las figuras que impulsó esta tendencia es la tiktoker Ariel Greenstein, quien compartió su experiencia tras completar una media maratón como «corredora lenta». Su video fue visto más de un millón de veces, donde ella anima a aquellos que creen que no pueden correr a que se atrevan a intentarlo.

Qué implica el slow running

El slow running se basa en la inclusión en el deporte, permitiendo que personas de diferentes tamaños, formas y niveles de habilidad se unan a la comunidad de corredores. Esta práctica consiste en correr lentamente, tomándose el tiempo necesario para completar la distancia deseada. El ritmo de cada persona es relativo y dependerá de su capacidad física.

Para definir lo que es un «ritmo lento», se recomienda mantenerse por debajo del 70% de la frecuencia cardíaca máxima, ser capaz de mantener una conversación y correr de 90 segundos a dos minutos más lento que el ritmo promedio. En términos simples, el slow running se traduce en disfrutar del proceso, permitiendo a los corredores mantener un ritmo cómodo y sostenible.

Beneficios de correr despacio

Correr despacio tiene múltiples beneficios que explican su creciente popularidad. Uno de ellos es la posibilidad de socializar durante la actividad física. Correr en compañía puede hacer que la experiencia sea más amena y divertida, transformando un ejercicio individual en una actividad grupal.

Además, el slow running ayuda a prevenir lesiones. Correr a un ritmo acelerado en cada sesión puede ser perjudicial para el cuerpo, ya que no permite una recuperación adecuada. Al adoptar un enfoque más lento, los corredores pueden aumentar gradualmente su velocidad y distancia de manera saludable.

Otro aspecto destacado es que correr despacio mejora la condición física general y desarrolla la resistencia. Este tipo de entrenamiento permite que el cuerpo se adapte y fortalezca, beneficiando el corazón y los pulmones, y favoreciendo la recuperación muscular.

Finalmente, el slow running también contribuye a aumentar la capacidad aeróbica, lo que implica una mejor absorción de oxígeno por los músculos durante el ejercicio. Esto se traduce en una mayor eficiencia física, ya que el cuerpo desarrolla más capilares, facilitando la llegada de oxígeno a los músculos.

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