Esta no es la primera vez que el grupo lanza amenazas de esta índole. El recuerdo del ataque perpetrado el pasado 22 de marzo en el Crocus City Hall de Moscú aún está fresco en la memoria colectiva. En aquel incidente, un grupo de hombres armados, vestidos con uniformes de camuflaje, ejecutaron un asalto con armas automáticas que dejó un saldo de 143 muertos y cerca de 200 heridos, marcando uno de los ataques más mortíferos en tiempos recientes.
El anuncio de esta amenaza surge a pocos días de haberse emitido una alerta similar en contra del Allianz Arena de Múnich, evidenciando una pauta inquietante en las acciones del Estado Islámico, que parece centrar su atención en eventos deportivos de alto perfil como medio para propagar su mensaje de terror.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades de Madrid han activado protocolos de seguridad de máxima alerta. Con el Real Madrid-Manchester City hoy y el Atlético-Borussia Dortmund programados para mañana, la capital española se prepara para reforzar su seguridad con más de 3.000 efectivos, respondiendo al carácter de alto riesgo asignado por la Comisión Antiviolencia. Además, se anticipa la llegada de casi 8.000 aficionados, tanto del Manchester City como del Borussia Dortmund, lo que aumenta la responsabilidad sobre las medidas de seguridad implementadas.