Avanza la causa penal contra Luis Augusto Montanaro Bedoya
La jueza Cynthia Lovera citó a Luis Augusto Montanaro Bedoya para su audiencia preliminar el próximo 9 de junio. El empresario está procesado por coacción, en el marco del caso denominado “Duck Sex Games”. Se lo acusa de haber amenazado a la agente fiscal Ruth Benítez y a la denunciante principal de su causa, mediante el envío de ramos de flores con mensajes intimidantes.
De acuerdo a las evidencias, Montanaro habría sido captado por cámaras de circuito cerrado en el momento en que se acercó a una florería. Desde ese lugar se habría enviado el “obsequio” que contenía los mensajes dirigidos a amedrentar a ambas mujeres involucradas en el proceso judicial que enfrenta.
Antecedentes del caso Duck Sex Games
Montanaro Bedoya fue imputado por violación a la intimidad, luego de que se comprobara que habría divulgado imágenes y videos íntimos sin el consentimiento de sus víctimas. El material fue grabado en el marco de relaciones sexuales mantenidas con las personas afectadas, y luego distribuido en grupos de mensajería y páginas con contenido sexual.
El caso se conoció públicamente durante la “Operación Duck Sex Games”, ejecutada por la Unidad Especializada en Delitos Informáticos del Ministerio Público y el Departamento de Investigación del Cibercrimen de la Policía Nacional. Como parte del procedimiento se incautó su teléfono celular, que fue sometido a pericia para analizar el contenido almacenado.
Una segunda causa por coacción
Además de los cargos por difusión no consentida de material sexual, Montanaro enfrenta una segunda causa penal por coacción. La Fiscalía sostiene que intentó intimidar a la fiscal y a la víctima principal, con el objetivo de obstaculizar el proceso judicial en su contra.
Según la imputación, los mensajes enviados mediante los arreglos florales buscaban generar temor o influir en el desarrollo del juicio. Esta conducta podría agravar su situación procesal, ya que se considera un intento deliberado de interferir en la labor de la justicia.
Evidencias y expectativa ante la audiencia
La acusación del Ministerio Público está sustentada en videos de seguridad, declaraciones y pericias tecnológicas que comprometen aún más al imputado. La audiencia del 9 de junio será clave para determinar si el caso va a juicio oral o si se promueve un sobreseimiento.
El proceso sigue bajo la atención de la opinión pública, ya que se trata de uno de los casos más mediáticos vinculados a delitos sexuales digitales y violencia judicial contra fiscales en el ejercicio de sus funciones.
Gracias por leer hasta el final.
Si te interesa seguir de cerca temas judiciales y de derechos digitales, seguí explorando nuestras notas.
Unite a nuestro canal de WhatsApp para no perderte nada del mundo judicial y sus protagonistas
