Presión de países latinoamericanos retrasa ley europea contra productos asociados a la deforestación
La Unión Europea (UE) había establecido la entrada en vigor de la Ley de Deforestación Cero para el 30 de diciembre de 2024. Esta normativa prohíbe la importación de productos cuya producción implique la tala de bosques a partir del 31 de diciembre de 2020. Sin embargo, tras solicitudes de varios países de América Latina, Asia y África, el Parlamento y la Comisión Europea acordaron postergar su aplicación por un año.
Postergación de la normativa
Para que este aplazamiento sea efectivo, el Consejo Europeo debe firmar y publicar la extensión antes del 30 de diciembre de 2024. El Partido Popular Europeo, de tendencia derechista, proponía una postergación de dos años, como parte de una «contraofensiva para tratar de debilitar estas normas de sostenibilidad ambiental». No obstante, esta propuesta no prosperó.
Desafíos para América Latina
En América Latina, los productores enfrentan desafíos significativos para cumplir con la regulación europea. Deben demostrar que sus productos no han incurrido en deforestación, lo cual se complica por la falta de claridad en la tenencia de tierras y la limitada capacidad estatal para ofrecer soluciones tecnológicas accesibles para la trazabilidad de los productos.
Categorías de riesgo y requisitos
La UE aún debe definir los criterios para clasificar a los países en categorías de riesgo bajo, medio o alto de deforestación. Esta clasificación determinará los requisitos y controles que se exigirán a los exportadores. La postergación de la ley brinda tiempo adicional para que los países exportadores se adapten a las nuevas exigencias y para que la UE aclare aspectos pendientes de la normativa.
